Eliminación del vello: Métodos de depilación

La depilación puede ser un auténtico dolor. Hay muchas maneras de hacerlo, casi tantas como vellos hay que quitar, pero la mayoría de los métodos se dividen en tres categorías: afeitado, cremas y depilación con cera. El mejor método para la eliminación del vello es siempre el que más se adapte a ti. Cada persona es diferente, por lo que se necesitan diferentes soluciones. Vamos a echar un vistazo a cada uno de estos diferentes métodos para ayudarte a descubrir cuál es el mejor para ti.

Afeitado

La forma más popular de depilación. El afeitado es una forma de depilación que consiste en arrastrar una cuchilla afilada a través del área para cortar el vello lo más cerca posible de la raíz. Arrastrar cualquier cosa afilada por la piel puede causar pequeños cortes y quemaduras, incluso si no se pueden ver, que pueden causar que las áreas afeitadas molesten con frecuencia o que se desarrolle una erupción cutánea elevada conocida como «quemadura de cuchilla».

Cremas depilatorias

Las cremas depilatorias pueden parecer un invento relativamente nuevo, pero las mujeres llevan utilizando varias versiones de ellas para eliminar su vello corporal durante más de 5000 años. Las primeras fueron hechas con ingredientes tan desagradables como la cal viva y el arsénico. Por suerte, ¡la tecnología depilatoria ha avanzado mucho desde entonces! Las cremas depilatorias de Veet® disuelven el vello justo debajo de la piel para que simplemente se desprenda. Este método puede mantenerte sin vello rasposo hasta el doble de tiempo que con el afeitado, para que te sientas más suave durante más tiempo.

Depilación con cera

La depilación con cera es otro método que puede ser más antiguo de lo que crees. La depilación con azúcar se ha utilizado como método de depilación durante siglos en Oriente Medio, el norte de África y el Mediterráneo. La depilación con cera elimina el vello de raíz. Esta forma más profunda de depilación significa que el vello tarda mucho más en volver a crecer, lo que puede durar hasta cuatro semanas.

Algunos de estos métodos parecen ser más adecuados a simple vista, pero en la práctica, pueden requerir que tengas que hacerlo mucho más a menudo, o que tengas que soportar las irritaciones de la piel asociadas con su uso. Como con cualquier otra cosa, es importante que investigues y luego pruebes para encontrar el método más adecuado para ti. Cualquiera que sea el método que elijas, no hay razón por la cual no puedas tener una piel suave y sedosa.